Con la tecnología de pirólisis, es posible transformar toneladas de plástico reciclado en combustible de alto valor. Este proceso no solo representa una solución ecológica, sino también una oportunidad de negocio altamente rentable.
¿Qué es la pirólisis?
La pirólisis es un proceso termoquímico que descompone materiales orgánicos como el plástico en ausencia de oxígeno. A temperaturas entre 400 y 500°C, los residuos plásticos se transforman en productos como gasolina, diésel, gases combustibles y carbón negro.
Etapas del proceso de pirólisis
- Clasificación y limpieza del plástico
- Trituración
- Calentamiento en reactor sin oxígeno
- Condensación de vapores para extraer combustibles
- Refinación del producto final
Además de gasolina, se obtienen subproductos como carbón negro y gases residuales que también pueden aprovecharse comercialmente.
La pirólisis no solo ofrece una respuesta ecológica a la crisis del plástico, sino también una oportunidad real de generar ingresos sostenibles. Convertir basura en “oro líquido” es más que una metáfora: es el futuro de la economía circular.





